Reabren el Teatro Eden, considerado la sala de cine más antigua del mundo en activo
0En 1895, los hermanos Auguste y Louis Lumière, inventores del cinematógrafo, filmaron la Llegada de un tren a la estación de La Ciotat, uno de los primeros documentos fílmicos de los que se tiene noticia. Según los relatos —más o menos verídicos—, algunos espectadores se salían de las proyecciones porque creían, atemorizados, que el tren iba a irrumpir en la sala. No menos espectacular, por su importancia simbólica, es la reinauguración, en la misma ciudad del sur de Francia donde fueron filmadas esas imágenes, del Teatro Eden, considerada como la sala de cine más antigua del mundo en activo.
“Estamos entusiasmados”, afirma la presidenta de la asociación La Ciotat Berceau du Cinéma (Cuna del cine), Monique Valéri. “Desde que la sala fuera cerrada por razones de seguridad, hemos estado 32 años batallando para que la sala fuera reabierta”. En el Eden ha celebrado este colectivo su festival de cine dedicado a la ópera prima francófona. Esta noche, la sala abre sus puertas de nuevo. Valéri remite a otra asociación, Lumières de l’Eden, que han sido “los guardianes del templo, encargados de buscar los apoyos necesarios para poder resucitar la sala”.
El mismo cine donde se proyectó la primera película de explotación comercial (en 1899 exhibieron allí sus películas los hermanos Lumière) ha sido objeto de una celebrada recuperación gracias a las administraciones regional y local y al empujón final realizado por la capitalidad cultural europea de Marsella-Provenza.. En esa labor ha desempeñado también un papel destacado el realizador Bertrand Tavernier.
El espacio ha albergado a lo largo de su historia espectáculos de variedades, representaciones circenses, veladas de boxeo y lucha grecorromana, pero su notoriedad data del primer pase comercial de cine y, en otra escala, del hecho de haber sido testigo de los primeros pasos de Fernandel o Yves Montand. En los años 80, la muerte de su propietario durante un atraco impulsó la decadencia de la sala, que fue comprada por el ayuntamiento y acabaría siendo cerrada en 1995 por su deterioro arquitectónico.
Michel Cornille, presidente Lumières de l’Eden, explica que el coste total de las obras de remodelación ha sido de siete millones de euros. “Esos fondos han sido obtenidos gracias a los apoyos casi exclusivamente públicos de las diferentes administraciones, con la excepción de la Fundación Crédit Agricole, único mecenas privado”
“El Eden”, dice, “tendrá una programación de libre acceso para los ciudadanos, pero a principios de 2014 será también, además de un centro de actividades culturales ligadas al cine, una sala de cine convencional”. Esa programación “será gestionada por la empresa que resulte adjudicataria del concurso público para la explotación del Eden”.
