Contra la derogación de la Ley Nacional del Teatro y la desaparición del INT

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Consejeras y consejeros, representaciones provinciales, direcciones de áreas, trabajadores e integrantes del jurado del Instituto Nacional del Teatro dieron a conocer en un comunicado su rechazo a la “ley ómnibus”, que incluye la derogación de la Ley Nacional del Teatro 24.800.

“Las consejeras y consejeros, las representaciones provinciales, direcciones de áreas, trabajadores e integrantes del jurado del Instituto Nacional del Teatro hacemos un llamado al Congreso de la Nación para que no se apruebe el proyecto “Ley de Bases y Puntos de Partida para La Libertad de los Argentinos”, conocida públicamente como “ley ómnibus”. En dicho proyecto de Ley nos vemos directamente afectados por la propuesta de derogación de la Ley Nacional del Teatro (24.800), con la consecuente desaparición del Instituto Nacional del Teatro, junto a la Ley de No Demoliciones de Salas (14.800). Ambas leyes son fundamentales para el fomento, desarrollo y protección de las comunidades de trabajadoras y trabajadores del sector teatral nacional. Su eliminación se plantea sin fundamentación, de manera arbitraria y sin el reclamo de ningún sector que demande esta derogación.

Sabemos que esta preocupación es compartida con otros organismos de la Cultura Nacional afectados en este proyecto, por lo cual solicitamos al Poder Ejecutivo Nacional, al Ministerio de Capital Humano y la Secretaría de Cultura de la Nación, desistir del mismo porque esta medida aniquila la actividad teatral independiente argentina. A su vez, pedimos también que se designe la nueva Dirección Ejecutiva, ausencia que paraliza la vida funcional del Instituto y los compromisos adquiridos con la actividad teatral del país.

A tales efectos, nos declaramos en estado de alerta, movilización y en diálogo permanente con las comunidades teatrales, a fin de rechazar la derogación implicada en este proyecto de Ley y de establecer una agenda de actividades multisectoriales que amparen a todos los sectores afectados, teniendo en cuenta que, aún estamos en el estudio minucioso de este extenso proyecto que intenta cerrar, intervenir y desfinanciar a las instituciones. Esta agenda incluye un vigoroso diálogo con legisladores para dar cuenta de la importancia de conocer los problemas que generaría la aprobación de esta ley ómnibus que atenta contra la vida de la ciudadanía y del sector cultural en particular.

El teatro es trabajo y, como tal, generador de miles de fuentes de empleo. Con la derogación de la Ley Nacional del Teatro no solo están en riesgo los puestos de quienes formamos parte del Instituto Nacional del Teatro, sino de todas aquellas fuentes laborales que dependen de la puesta en escena de obras y ciclos de teatro independiente: rubros técnicos, actorales, dramatúrgicos y de dirección, salas y espacios de todo el país, medios especializados e infinidad de actividades conexas a la producción de las artes escénicas.

Exigimos el respeto a todas las generaciones teatrales del país, que construyeron los caminos que fortalecieron y respaldaron la creación de la Ley 24.800. La Ley Nacional del Teatro fue creada en 1997 y este año celebramos su 25 aniversario. Es una ley emblemática de la democracia y, de acuerdo con el espíritu de la misma, el Instituto Nacional del Teatro es un organismo federal con representantes en cada provincia de nuestro país que permite la llegada a todo el territorio nacional garantizando la diversidad cultural y el acceso a los bienes y servicios culturales a toda la población argentina.”

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