Informe 5: Balance y futuro de la gestión de las Industrias Culturales

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Cerramos la presentación del informe del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, que hemos ofrecido a lo largo de cuatro entregas (Economía Naranja, Editorial, Audiovisual y Música), con las conclusiones del director de Industrias Culturales e Innovación Creativa, Hernán Gullo.

Políticas para el mundo que viene

Llegamos al final de este trabajo de investigación. A lo largo de los informes pudimos ver la fuerza de un sector sobre el que trabajamos para hacerlo visible y potenciarlo. También mostramos la importancia de una parte de nuestra economía que genera –según este mismo estudio– el 2,55 por ciento de nuestro PBG provincial.

El gobierno de la provincia estableció un fuerte compromiso con el desarrollo de las Industrias Culturales desde el inicio de esta gestión. En varios aspectos la provincia de Buenos Aires retomó hacia fines del año 2007 una agenda que parecía exclusiva de la ciudad de Buenos Aires, le dio peso específico a la actividad de las IC y acompañó el sector en una práctica que luego fue incorporándose en las políticas nacionales.

La propia idea de “sector” no aparecía con claridad. Se trató de comenzar a dar volumen –primero en su detección, más tarde en su acompañamiento, finalmente trabajando por su sinergia y desarrollo– a un segmento de la cultura que se fue auto definiendo como dinámico y transversal. De esta manera creamos sectores a través de políticas, les dimos solidez y cuerpo, y los transformamos en sujetos de políticas públicas. Los habilitamos como interlocutores para recibir sus demandas y generar herramientas y dispositivos para dar rápida respuesta, atentos a un panorama cambiante en la producción, circulación, visibilidad y consumo de la cultura, cruzado por la cultura digital.

El Instituto Cultural consolidó en estos años algunas plataformas (algunas ya muy instaladas a nivel nacional y también internacional) en función de entender que el Estado tiene un rol fundamental a la hora de generar un mejor acceso al mercado para los actores independientes. Acompañamiento financiero, capacitaciones, desarrollo de proyectos, instancias de visibilidad, catálogos, publicaciones, misiones al exterior, participación en ferias y festivales y construcción de redes propias son algunas de las definiciones a partir de las cuales trabajamos para fortalecer el sector, focalizando en la música, el sector audiovisual y los proyectos culturales atravesados por la innovación tecnológica.

Música

En este camino, creamos una serie de herramientas para la industria de la música: la construcción del sector en el contexto de crisis del soporte nos llevó a entender que la vitalidad de la escena pasaba por su circulación y visibilidad, antes que por la edición discográfica, que si bien no desaparece, en tiempos de nuevos consumos cambiaba de fisonomía; pusimos entonces el foco en ello. Construimos así un nuevo sector, desanclado de lo que entendíamos como sello discográfico, y pusimos el foco en políticas pensadas para escenarios futuros antes que para fortalecer los canales más tradicionales.

Concebimos espacios de formación y encuentro en cada región de la provincia donde, a partir de la capacitación y el intercambio, detectamos PyMEs del sector y proyectos artísticos a poner en valor. Eso nos llevó a construir los catálogos anuales de música: un compilado de sellos tradicionales, de gestión colectiva y artistas independientes que nos ayudaron a ir pensando esa nueva escena dinámica, donde la circulación tiene tanto o más peso que la propia edición y con una extraordinaria avidez por vincularse con pares y con otras industrias. Los catálogos de música son el resultado de esta comunidad. Se trata de más de doscientos tracks de más de treinta sellos de la provincia que fueron editados en siete catálogos sucesivos. Con ellos trabajamos fuertemente en su circulación y las redes posibles para proyectarlos. Desde asistencia financiera para misiones al exterior de manera prioritaria, presentaciones en vivo, en ferias y festivales (destacamos la presentación del catálogo en vivo en el MICA y en festivales del exterior como el Festival de Música Viva, en Vic, España). Además, construimos dos plataformas diseñadas a medida para su proyección: el mercado de música del Festival del Bosque –que se realizó en 2014 por tercer año consecutivo con exitosos resultados de intercambio y redes– y el propio Festival del Bosque, que concretó seis ediciones ininterrumpidas desde el año 2009.

El Festival del Bosque (FIFBA) es el proyecto más ambicioso en materia de música. Pensado centralmente como plataforma de visibilidad para los artistas de la provincia, plantea también dos ejes de trabajo complementarios al anterior: la construcción de nuevos públicos, ampliando fronteras generacionales y sociales en torno de la música folklórica, y por el otro, brindar un debate público acerca de los límites de la música popular hoy, concretado en la expansión de las posibilidades del género, abriendo espacio para nuevas camadas de artistas y lenguajes, y discutiendo también los modelos de festivales públicos en Argentina.

El FIFBA ha funcionado como una herramienta formidable en creación de públicos (llegando, su última edición, a más de 200 mil espectadores), en vinculaciones entre artistas locales y el exterior (concretando numerosos acuerdos con festivales de todo el mundo) y también como motor de nuevos circuitos para las músicas de raíz.

 

Audiovisual

Nos concentramos, en primera instancia, en generar facilidades para el anclaje de producciones audiovisuales en el territorio de la provincia de Buenos Aires. En esa línea desarrollamos BAFILM, la comisión de filmaciones de la provincia. Desde allí fortalecimos mecanismos institucionales y operativos para generar previsibilidad, estandarizando trámites para rodajes audiovisuales, generando protocolos de rodajes con organismos provinciales y nacionales. Al mismo tiempo propulsamos la apertura de oficinas de filmación en una decena de municipios.

Los números son contundentes: en el año 2014 se tramitaron más de 700 permisos de rodaje. La provincia de Buenos Aires es la región en donde más se filma del país. En 2012 de las 68 películas rodadas en Argentina, 23 eligieron hacerlo en la provincia, empleando poco menos de mil técnicos. En publicidad el 46% se filmó en nuestro territorio y se empleó a ocho mil técnicos del sector.

Desde el año 2014 pusimos online el buscador audiovisual más importante de América Latina que cuenta con un banco de más de cinco mil fotos y datos de 4500 técnicos audiovisuales de la provincia de Buenos Aires. Con esto apuntamos a dinamizar aún más los vínculos entre sector, locación, servicios y profesionales audiovisuales locales.

Finalmente –y atentos a la demanda del sector– desde el año 2011 la industria audiovisual y la fonográfica están exentas del pago del impuesto a los Ingresos Brutos en la provincia de Buenos Aires para aquellos casos en donde la facturación no exceda los sesenta millones de pesos anuales.

Centro de Producción Digital

Atentos al proceso de convergencia de las TICs y a una demanda ya instalada en el sector, nos propusimos tender líneas que vinculen las industrias culturales con las nuevas tecnologías, entendiendo que allí aparecen nuevas posibilidades de producción, consumo y visibilidad.

El centro de producción digital –creado en 2012– comenzó entonces a trabajar en la consolidación de un nuevo sector con demandas propias y una lógica propia de circulación y consolidación de redes. Los concursos de proyectos de cultura digital fueron la herramienta que –más allá de premiar talentosos proyectos ganadores– nos permitió generar un mapa de actores y demandas en todo el territorio provincial. Fueron diez los proyectos premiados en 2013 y otros cinco en 2014 a través de un exigente proceso de selección que al tiempo que eligió las propuestas más representativas, actuó como disparador en la profesionalización de una centena de emprendimientos que se presentaron a las convocatorias.

En paralelo el centro de producción digital –y con el foco puesto en el futuro– se desarrolló durante este último año un ciclo regional de capacitaciones que abarcaron casi la totalidad de la provincia– y un curso central en La Plata con docentes de primer nivel nacional e internacional.

Aún nos queda trabajo por delante. La economía naranja es –sin dudas– parte indisociable de la agenda del futuro. Y ya no solo de las administraciones culturales, sino como recurso estratégico en la agenda del desarrollo.

Creemos que el Estado debe desempeñarse como facilitador y articulador del desarrollo, buscando el crecimiento económico orientado a la generación de oportunidades. Debe acompañar a las PyMEs y al sector creativo independiente en el incremento de competencias y en el acceso a los mercados. La creatividad es una fuente insoslayable de generación de valor en la producción, ideas y soluciones. Es necesario ponerla en valor ante la sociedad: la creatividad es un bien colectivo. Es necesario potenciar a los sectores innovadores y generar más redes y vínculos con los sectores productivos, encontrar nuevas sinergias, nuevas articulaciones y transferencia de conocimiento. Los sectores independientes de las Industrias Creativas deben integrarse al sector formal de la economía. De esta manera potenciaremos la generación de empleo en cantidad y calidad.

La Economía Naranja será uno de los pilares que sostengan el desarrollo del país.

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