State of the ART(ist) es una iniciativa conjunta del Ministerio Federal Austriaco de Asuntos Europeos e Internacionales y Ars Electronica, dedicada a apoyar a artistas que trabajan bajo una amenaza existencial. Ya sea por la represión política, la guerra, la vigilancia digital, la desigualdad social o los desastres ambientales, la iniciativa responde a las condiciones cada vez más precarias en las que se desarrolla la práctica artística en muchas partes del mundo.
En tiempos de crisis cada vez mayores, State of the ART(ist) 2026 explora las intersecciones entre arte, activismo y resistencia. Crea un espacio donde la expresión artística se convierte en documentación e intervención: un medio para dar testimonio, desafiar las narrativas dominantes y abrir nuevas vías para el debate social.
El objetivo es visibilizar y apoyar a aquellos cuya obra artística se ve amenazada por la represión política, la desigualdad social, la guerra, los desastres ambientales o los efectos de la vigilancia digital. Además de apoyo financiero, la iniciativa ofrece visibilidad, oportunidades para establecer contactos internacionales y presentaciones tanto digitales como presenciales, incluyendo su participación en el Festival Ars Electronica de Linz.
Se presta especial atención a la contribución del arte a la comprensión internacional y a la diplomacia cultural: State of the ART(ist) se concibe como una propuesta a largo plazo para artistas en peligro y como un llamamiento a la solidaridad global a través del lenguaje del arte.
Convocatoria abierta 2026
Fecha límite de envío: 24 de mayo de 2026, 23:59 CEST
Pueden presentar proyectos los artistas cuyos medios de subsistencia se vean gravemente afectados por los efectos de las siguientes situaciones amenazantes:
- Zonas de conflicto y persecución política donde los artistas están expuestos a la censura, el desplazamiento o la violencia.
- Restricciones a la libertad de expresión donde la represión social y cultural limita la autonomía creativa.
- Crisis ambientales donde el cambio climático y la destrucción ecológica amenazan a las comunidades y los ecosistemas artísticos.
- Explotación económica y sistémica , donde las condiciones laborales, la extracción de recursos y las desigualdades globales afectan la libertad de acción artística.
El premio está dirigido exclusivamente a artistas que se encuentran en situaciones y lugares directamente relacionados con los criterios mencionados y cuya situación vital se caracteriza, por lo tanto, por la incertidumbre y el riesgo. La respuesta a la pregunta “¿Qué es el riesgo?” es un requisito fundamental para la validez de la candidatura. Sin embargo, este aspecto no constituye un criterio de evaluación para el jurado. La labor del jurado y la selección de los ganadores se basarán exclusivamente en la calidad artística de las obras presentadas.
La iniciativa State of the ART(ist) busca obras, proyectos y acciones (colectivas) en la intersección del arte y los derechos humanos. Se pueden presentar (micro)performances, movimientos populares efímeros (activos o inactivos), software social, proyectos de IA, así como proyectos de derechos digitales o de activismo. No hay restricciones de formato. Se excluyen los proyectos comerciales o propagandísticos. El enfoque se centra en el mensaje y la actividad, más que en las herramientas y los materiales utilizados para expresarlo.
Pueden participar tanto personas físicas como colectivas : artistas, creativos, curadores, escritores, críticos, científicos, emprendedores, asociaciones, instituciones públicas, ONG o empresas privadas (entre otros), independientemente de si se trata de personas físicas o grupos.
Es posible enviar solicitudes de forma anónima: Las solicitudes pueden ser personalizadas o anónimas. Solo necesitamos una dirección de correo electrónico como contacto.
Principios éticos de sumisión y participación
La Iniciativa Estado del ART(ist) se fundamenta en los principios internacionales de derechos humanos. De acuerdo con la Declaración Universal de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, ninguna persona será objeto de discriminación, persecución arbitraria, detención, exilio o trato desigual ante la ley. Esto también significa que la discriminación basada únicamente en la nacionalidad, el origen, la etnia, la raza, la religión, el género, la orientación sexual u otros rasgos de identidad de una persona es inaceptable, incluso en situaciones en las que el gobierno o los líderes de un país sean responsables de graves violaciones de los derechos humanos.
El arte desempeña un papel fundamental en este contexto: crea espacios para el diálogo, la empatía, la reflexión crítica y la posibilidad de imaginar perspectivas que trasciendan fronteras y realidades vividas. Si bien se respeta la libertad de expresión artística, la iniciativa no apoya obras que inciten a la violencia, el odio o la discriminación contra individuos o grupos.
Para Ars Electronica, este principio es esencial: los artistas son considerados como individuos, en función de sus propias posturas artísticas, acciones y realidades vividas, no de la política del pasaporte que poseen.
Al mismo tiempo, dado que la iniciativa apoya específicamente a artistas que trabajan en contextos de guerra, represión, censura y amenaza existencial, Ars Electronica puede revisar las biografías, declaraciones públicas y contextos de proyectos presentados, especialmente en situaciones relacionadas con conflictos violentos o violencia estatal. Esto garantiza la autenticidad de las propuestas artísticas, protege a los participantes vulnerables y preserva la integridad ética de la plataforma.
En caso de dudas o inquietudes, se podrá contactar con los participantes y brindarles la oportunidad de aclarar el contexto de su trabajo o postura pública. Toda la información se gestiona de conformidad con la normativa europea de protección de datos y se utiliza exclusivamente para fines de revisión ética y de selección.