Marcelo Allasino salió a responder las criticas por el ajuste en el Instituto Nacional del Teatro

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Tras el impacto por las denuncias de Representantes Provinciales y del Quehacer Teatral Nacional del Instituto Nacional del Teatro, señalando un recorte presupuestario que podría superar el 50% en términos reales, así como el repudio a “hechos de persecución política y desmanejos en la dirección del INT”, el Director Ejecutivo del organismo, Marcelo Allasino, dio a conocer su posición a través de un comunicado publicado en las redes.

En el texto Allasino rechaza “total y terminantemente las afirmaciones acerca de que el Anteproyecto de Presupuesto 2019 incluye una reducción de subsidios y becas”, menciona una serie de proyectos impulsados desde su gestión y señala que otros “no lograron ver aún la luz… por falta de decisión y voluntad de varios representantes del organismo”. También avanza en las acusaciones contra “un grupo corporativo de representantes que actúa en bloque y sin fundamentos más que el desprestigio de mi tarea, y su incansable vocación de perpetuación en el organismo”. No hace nombres. En varias oportunidades se refiere también a la “endogamia del organismo” y denuncia la existencia de una “corporación que ha trabajado en beneficio, en muchos casos, de sus amigos”.

Transcribimos el texto completo:

En los últimos días circularon diversas informaciones sobre el Instituto Nacional del Teatro y en virtud de mi responsabilidad como Director Ejecutivo (representante legal y responsable de la Administración del organismo), es mi deseo y mi deber hacer algunas aclaraciones, para llevar claridad y tranquilidad a la comunidad teatral.

En primer lugar, elaboré un informe sobre cómo se conforma el presupuesto del organismo, con los datos de los presupuestos desde 2012 hasta la actualidad. Se los comparto junto a este comunicado.
En segundo lugar, rechazo total y terminantemente las afirmaciones acerca de que el Anteproyecto de Presupuesto 2019 incluye una reducción de subsidios y becas a la comunidad teatral. El Presupuesto total estimado para 2019 asciende a la suma de 553 millones de pesos, entre lo que esperamos que sea el gasto aprobado por el Congreso de la Nación y los activos financieros estimados para el año. Ese número, para 2018, fue de 402 millones de pesos. O sea, se estima un incremento del 38% entre 2018 y 2019.

Encontrarán precisiones técnicas sobre qué es el gasto aprobado y qué son los activos financieros en el informe mencionado. Varios funcionarios y funcionarias intentan confundir a la opinión pública y espero, que todos y todas puedan tener acceso a esa información gracias al informe que les adjunto.
A lo largo de estos casi tres años en el INT he demostrado con hechos que mi compromiso es con LA ACTIVIDAD TEATRAL. He propuesto numerosos proyectos al Consejo de Dirección (órgano responsable de las políticas teatrales del organismo), muchos de los cuales fueron puestos en práctica, tales como el Plan Nacional de Infraestructura (que en un hecho histórico, sin precedentes, posibilitó la compra, construcción, refacción y equipamiento de decenas de salas en todo el país), el Plan Nacional de Formación Teatral (que posibilitó la Diplomatura en Escenotecnia en la Patagonia, primera experiencia de trabajo colaborativo entre una Universidad Pública y el INT), el Plan Estratégico de Internacionalización Suramericana (que posibilitó por primera vez las funciones en el marco del programa Cruce de Fronteras), los subsidios para Circulación Internacional de Elencos y la Beca Internacional para Artistas Emergentes (también, por primera vez), los que fueron puestos a consideración de la comunidad teatral a través de convocatorias públicas y abiertas, y que democratizaron la posibilidad de acceso a dichos beneficios.

Otros proyectos no lograron ver aún la luz de la concreción, como los Foros Regionales y el Foro Nacional que vengo proponiendo desde 2016, para dar voz a todos los integrantes de la comunidad teatral del país, y poder diseñar un Plan Estratégico a mediano y largo plazo. No lo pude concretar por falta de decisión y voluntad de varios representantes del organismo.

A lo largo de este año, muchas de las iniciativas que propuse y resultaron altamente beneficiosas para la comunidad teatral en 2016 y 2017, fueron desestimadas por un grupo corporativo de representantes que actúa en bloque y sin fundamentos más que el desprestigio de mi tarea, y su incansable vocación de perpetuación en el organismo. Han decidido NO convocar espectáculos internacionales al Circuito Teatral de este año, han decidido NO abrir las convocatorias para el Subsidio de Circulación Internacional de Elencos, ni hacer el llamado para las Becas Internacionales. Han decidido NO replicar la Diplomatura en Escenotecnia. Han decidido NO pagar el aporte al Programa Iberescena (cosa que no han podido frenar, porque ya había sido oportunamente aprobado). Ahora pretenden suspender el Circuito Teatral INT, que venimos tratando de organizar junto a los representantes desde marzo de este año, sin lograrlo, por excusas diversas de ellos mismos. Todo en nombre de supuestos recortes, para generar un estado de alarma. Pueden leer el informe sobre cómo no pudimos organizar el Circuito, aquí: http://inteatro.gob.ar/Files/actas/anexo_bdba653d-7233-4447-bbfa-66826ae7c255.pdf

El desprestigio hacia mi tarea se viene manifestando desde hace rato, y logró uno de los puntos más sobresalientes en el plenario realizado en mayo de este año en la ciudad de Rosario, cuando representantes del organismo firmaron una nota para pedir, indirectamente, mi renuncia.

El INT adolece de una endogamia conocida por muchos (e intuida por tantos otros) quienes hacemos teatro en este país, desde hace muchos años. Esa corporación ha trabajado en beneficio, en muchos casos, de sus amigos. Algunos de ellos grandes artistas y gestores – a quienes respeto por sus producciones – y otros de dudosa reputación. Y así se han producido ayudas recíprocas, en un mismo círculo de elegidos. Con leer los nombres que circulan entre los puestos de poder del INT desde 1997 hasta la fecha, alcanza para comprenderlo. Este año presenté a la actual Secretaría de Cultura un informe que da cuenta detallada de la triste endogamia institucional que sufre el INT, y que demuestra cómo algunos funcionarios han elegido a otros para que a su vez los elijan a aquellos.

He sido muy crítico de esta situación, y acepté el desafío de ser Director Ejecutivo de este organismo TAN COMPLEJO, porque confío en mi capacidad de trabajo, y porque había un equipo de funcionarios decididos a revisar en profundidad la tarea de un instituto que, lejos de cambiarle la vida profesional a los hombres y las mujeres del teatro argentino, había logrado que muchos tomáramos distancia, por desconfianza y hartazgo.

En este tiempo he tomado contacto con situaciones lamentables y vergonzosas. Como el ejemplo de un funcionario que al asumir su gestión como Representante del Quehacer Teatral Nacional pretendía rendir un subsidio que adeudaba con sus facturas de su servicio a la televisión por cable y a su telefonía celular. O como otros funcionarios, que aprovechan sus viajes a la Sede Central (costeados por el INT) para gestionar rendiciones de cuentas de sus familiares. O tantos otros ejemplos.

He tenido que soportar ataques, aprietes, humillaciones, gritos, destratos, actitudes extorsivas. Pero no me victimizo. En lo personal, intento hacer un aprendizaje sobre la tolerancia y la paciencia, fortaleciendo mi voluntad y mis principios éticos. Lo hago apoyado en un equipo de servidores públicos comprometidos, algunos de los cuales vienen trabajando desde hace 20 años como empleados de la organización, y sueñan con poder jerarquizar la tarea del INT. Porque las sucesivas crisis del INT han sido producto del enfrentamiento de ese mismísimo grupo corporativo, contra la tarea de directores ejecutivos de distintos gobiernos, en distintos años: contra José Paolantonio en 2003, contra Raúl Brambilla en 2012, contra Guillermo Parodi en 2015. Ahora en mi contra.

Seguiré trabajando, mientras pueda, para poner los conflictos de intereses en evidencia. Lo haré intentando prestigiar la tarea de aquellos que durante casi 50 años trabajaron para lograr el apoyo del estado argentino al teatro nacional, y lograron una Ley que es faro en nuestro continente, pero en su aplicación ha dejado muchos interrogantes y zonas oscuras. Y expectativas sin cumplir.

Sobre los casos de acumulación indebida de cargos, he leído victimizaciones de funcionarios que cobran sueldos aquí y allá, en tareas que requieren, supuestamente, dedicación exclusiva, y que son incompatibles. Y que además, habrían falseado sus declaraciones juradas, según lo que dice la Oficina Nacional de Empleo Público. Nadie los persigue: están cometiendo una irregularidad y deben optar por trabajar en un lado u otro, tal como lo dice la normativa en vigencia. Y luego, deberán hacerse cargo, si corresponde, de haber estafado al estado nacional. No a este gobierno: al estado. A vos, a mí, a todos nosotros.

Fuente: Recursos Culturales

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